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El
archipiélago de Fernando de Noronha está dotado de una belleza sin par. El
verde esmeralda de su mar contrasta con el azul de su cielo por
kilómetros.
De un lado está Brasil, este es el “mar de adentro”, con diez playas y dos
bahías; una especial en donde no se puede entrar, la Bahía dos Golfinhos.
Del otro lado está Africa, ese es el “mar de afuera”, con cuatro playas,
una ensenada y dos áreas de contemplación y un conjunto de piscinas
naturales en las rocas.
Un mar agitado, calmado en algunos puntos por los arrecifes que retienen
el mar entre las piedras, áreas enormes repletas de peces coloridos, como
inmensos acuarios prontos para ser disfrutados.
El turismo se ha desenvuelto en forma sustentable, creando la oportunidad
de un encuentro equilibrado entre el hombre y la naturaleza en uno de los
santuarios ecológicos mas importantes del mundo.
Ir a Fernando de Noronha requiere un mínimo de 5 días, para disfrutar de
los innumerables atractivos naturales y vivenciar un poco de la historia
de la colonización. Son innumerables las opciones de actividades y paseos,
pensados para todo tipo de público y que ofrecen al visitante la chance de
ver todas las bellezas naturales de las islas.

Geografía:
Distante 545 km de Recife, y a 360 km de Natal. El Archipiélago está
formado por la cima de las montañas de una cordillera de origen volcánica,
y está formado por 21 islas, peñascos e islotes con un total aproximado de
26 km2 , teniendo la isla principal una extensión de 17 km2. Está
atravesada por la BR 363 (ruta nacional), que con 6 km de extensión, es la
mas corta de Brasil. Hay varias urbanizaciones: Vila do Trinta, Vila
Floresta Nova, Vila dos Remédios (el centro histórico de la isla), la Vila
do Boldró (donde está el Ibama). El transporte consta de un colectivo que
pasa cada media hora/45 minutos o a través de buggys-taxis (bastante
caros) o incluso alquilar uno (más caro aún, pero vale la pena).
La temperatura media es de 28 grados en la tierra y 26 grados en el mar,
teniendo solamente 2 estaciones, una seca (septiembre a marzo) y otra
lluviosa (abril a agosto) aclarando que el período de lluvias está
caracterizado por lluvias esporádicas intercaladas por sol intenso.
Fernando de Noronha es un Parque Nacional Marino del Estado de Pernambuco.
Solo unos 1.000 visitantes pueden pernoctar en la isla al mismo tiempo,
pagando una “Tasa de Preservación”, cobrada en el momento de llegar al
aeropuerto y que varía de acuerdo a los días de permanencia.

Para que tipo de turista es:
Especial para todos aquellos que gusten del snorkeling y/o buceo, de
disfrutar las mejores playas de Brasil y de un mar increíblemente
cristalino. En enero es buen punto para surf. No hay nada que se parezca a
un resort, tenerlo muy en cuenta.
Fernando de Noronha puede combinarse con otro destino (Natal, Pipa ó
Recife, Porto de Galinhas), siempre y cuando se tenga la precaución de
dejarlo para el final. Por más hermoso que sea el lugar que haya elegido,
NUNCA podrá compararse con la belleza de las playas de Noronha.
Acceso:
Se llega hasta Natal o Recife en los vuelos de TAM, y de allí en
aviones de menor porte hasta la isla (1 hora desde Natal, 1 hora y media
desde Recife).

Excursiones/actividades:
Lo más destacado lógicamente es el mar: las playas de Do Sancho,
Cacimba do Padre y Baia dos Porcos son las más bonitas de todo Brasil, hay
que ir cuantas veces se pueda. Además, hay otras playas que son verdaderos
acuarios naturales como la de Atalaia, con acceso limitado y condiciones
especiales. El buceo y el snorkel son de nivel mundial, no hay que dejar
de practicarlos. Se alquila equipamiento, se organizan excursiones y
cursos. Una variante muy interesante es el “planasub” que es buceo pero
remolcado por una lancha.
El avistaje de delfines desde el mirador de la Baia dos golfinhos es mejor
entre las 6 y las 8 am, cuando entran a la bahía.
También hay un par de ruinas históricas, como el Forte dos Remedios y la
Iglesia, que mercen una visita.
Las tortugas marinas se prestan a observación a partir del mes de
noviembre.

Alojamiento:
A grandes rasgos, hay dos tipos de alojamiento en Noronha: las
“Posadas domiciliarias” que progresivamente van dejando de ser simples
cuartos, para ir estandarizándose en categorías (uno, dos o tres “golfinhos”),
y las posadas sofisticadas, que hasta cuentan con piscinas, jacuzzis y
decks con vista la mar. Es fundamental reservar con mucha anticipación. La
isla tiene mucha demanda y poca capacidad.

Gastronomía y vida nocturna:
Noronha no solamente son las playas y paseos. También ofrece al
turista restaurantes donde se puede disfrutar desde la cocina regional
hasta pizzería y platos más refinados, con una mención especial para los
frutos de mar.
Hay bares para disfrutar del sol durante el día como para la diversión
nocturna.
La movida nocturna, aunque suene raro, comienza en las charlas educativas
por las tardes del Ibama, donde van todos los turistas y son divertidas.
Ya por la noche, el lugar es el Bar do Cachorro, en la Vila dos Remédios,
donde se baila forró hasta que se vaya el último bailarín…

Que llevar:
Zapatillas cómodas, protector solar, ropas livianas y por precaución
un abrigo, gorro, trajes de baño, ojotas, anteojos oscuros, equipo de
buceo o snorkeling (tambien pueden ser alquilados en la isla) y mucha
disposición para disfrutar.
Lleve también dinero en efectivo, porque la mayoría de los comercios no
reciben tarjetas de crédito. El Banco Real es el único en el Archipiélago
y no hay casas de cambio.
Los pocos comercios que aceptan tarjetas de crédito operan con: Visa –
Hipercard – Martercard y Dinners.
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