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Itacimirim es un balneario de calidad y tranquilo, excelente para “hacer
reposera”, caminar por las playas repletas de cocoteros, descansar,
practicar snorkeling, surf, winsdurf, kitesurf y ecoturismo en general. Al
ser una de las playas más bonitas y cercanas a Salvador, su desarrollo se
basa en casas de fin de semana y veraneo de muy buen nivel (incluso de
europeos). Itacimirim es un refugio perfecto para unos días de descanso
inolvidables, contando para eso desde hermosas posadas sobre la arena
hasta un Resort, paradores de playa y restaurantes de calidad impecable.
Completando el cuadro, la puesta de sol está considerada la más linda de
la región.

Geografía:
A 48 km del Aeroporto Luiz Eduardo Magalhães de Salvador de Bahía y a
6 km de Praia do Forte, Itacimirim está formada por una estrecha franja de
tierra entre el Océano Atlántico y las lagunas de Guarajuba y Velado por
donde corren las aguas del río Itacimirim.
La zona es Área de Proteção Ambiental (APA), donde todo cuidado es poco
con los lugares de desove de las tortugas marinas.
La tranquilidad se asegura ya que la infraestructura comercial está en el
pueblo de Barra de Pojuca, pequeño poblado localizado sobre la Estrada do
Coco; con mercado, farmacia y tiendas de artesanías.
Playas: La Praia da Espera tiene mar abierto y olas aptas para surf en
unos sectores, pero acogedorara en otras partes donde los arrecifes de
coral forman piscinas naturales, ideales para nadar o hacer snorkel y
conocida por su abundante vida marina. Do Porto es un sector de la playa
protegido por arrecifes, donde los pescadores guardan sus barcos.
Las playas Da Barra y Do Peru son tan bellas como la Da Espera, con arenas
blancas y piscinas naturales.

Historia:
Antiguamente fue una Villa de pescadores, hoy es un balneario con
posadas, condominios y casas de veraneo. En la Praia da Espera las mujeres
de los pescadores esperaban el regreso de sus maridos, según cuenta la
tradición local. Pero como fue justamente aquí que el navegante solitario
Amyr Klink desembarcó después de atravesar en 100 días el Océano Atlántico
en 1984, los más nuevos dicen que el nombre proviene de la expectativa por
su llegada.
Para
que tipo de turista es:
Es un destino para un público que le guste la playa, la naturaleza y
la tranquilidad, pero sin resignar confort. Apto para los niños, aunque en
el destino no hay infraestructura especialmente orientada hacia ellos
(salvo en el resort).
Por su tranquilidad, es comparable a otros destinos mucho más remotos,
pero en este caso, la accesibilidad es óptima, y las distancias permiten
ampliar sus posibilidades con muy poco viaje (el Pelourinho a 65 km, Praia
do Forte a 6 km).
Es un complemento ideal para hacer playa y descansar después de disfrutar
de las bellezas culturales de Salvador.
Acceso:
Es óptimo; se accede por una excelente carretera (la Estrada do Coco),
desde el aeropuerto de Salvador (a 48 km), en menos de una hora. Hay
traslados regulares y privados, desde Salvador, su aeropuerto y Praia do
Forte.
Excursiones/Actividades:
Itacimirim es perfecta para nadar en piscinas naturais con aguas
tibias, practicar deportes como surf, windsurf, kitesurf, paseos en
veleros y pescar o para gente menos arriesgada, observar los saltos de los
delfines y tortugas marinas entre las olas. El desove de las tortugas
ocurre de noviembre a febrero. De julio a octubre es posible ver las
tortuguitas recién nacidas corriendo al mar.
Las playas de mar abierto de Itacimirim son consideradas uno de los
mejores puntos de Surf del litoral norte.

Hay prestadores de servicios de buceo, deportes de vela, kayak, snorkel o
pesca, y paseos a las reservas ecológicas cercanas. Hay traslados y paseos
regulares hasta el proyecto Tamar, y el Castelo García D’Avila, de Praia
do Forte
.

Vale la pena conocer la desembocadura del Río Pojuca en el océano
Atlántico que está localizada entre Camaçari y Mata de Sao Joao. El
paisaje es una mezcla de ríos, manglares, cocoteros, mar y maravillosas
piscinas naturales en la bajamar.
Y si lo que buscan es acción, podrán encontrar caminatas ecológicas en la
Reserva de Sapiranga, rafting, tirolesa, paseos en barco, etc.
De agosto a noviembre pueden ser organizados paseos para observación de
las ballenas jubarte.
Teniendo en cuenta el gusto de cada pasajero, una estadía no debería ser
menor a 4 o 5 días para poder visitar los atractivos más importantes sin
andar a las corridas.

Alojamiento:
Las posadas y hoteles que ofrecemos son de muy buen gusto y calidad,
aptos para el pasajero más exigente. Además son variadas, lo que permite
encontrar el alojamiento justo para cada uno. Todas tienen piscina,
algunas restaurantes y sauna, y hay un resort con más servicios. Tanto el
Resort como las posadas están sobre la arena, salvo la más nueva (2004)
que está a sólo 80 metros.
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Gastronomía y vida nocturna:
En Itacimirim, hay alojamientos con restaurantes propios y barracas de
playa de libre acceso. La base de su gastronomía son los pescados y frutos
de mar, con el clásico “témpero Bahiano”.
La noche es muy tranquila, ideal para tomar algo en el bar de la piscina o
en una barraca a orillas del mar (imperdible en luna llena!).
La oferta de vida nocturna se amplía yendo a la vecina Praia do Forte, que
tiene un ambiente nocturno muy agradable con barés y cafés, una variedad
de restaurantes, y una amplia selección de tiendas para la compra de
regalos y souvenirs.

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