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El turista que procura un lugar que también ofrezca la
infraestructura sofisticada de una ciudad moderna, encontrará todo lo que
desea en Río de Janeiro. El hecho de que la ciudad esté situada entre una
floresta tropical y las playas, hace que una variedad única de productos
pueda ser ofrecida en un mismo destino turístico.
Río es una ciudad de contrastes: la arquitectura colonial recuerda el
pasado mientras que los vistosos edificios modernos dan una visión del
futuro. Dos marcos, verdaderas tarjetas postales, son conocidas en todo el
mundo: el Pão de Açúcar y la estatua del Cristo Redentor. Los visitantes
pronto descubren un hecho conocido de los habitantes de la ciudad y del
cual ellos se sienten orgullosos: algo siempre está realizándose en Río:
exposiciones, shows de danza y de música, eventos deportivos.
El relieve de Río está unido por el sistema de la Sierra del Mar,
recubierto de la floresta de la Mata Atlántica. Se caracteriza por
marcados contrastes, montañas y mar, florestas y playas, paredones rocosos
subiendo abruptamente de bajadas extensas, formando un cuadro paisajístico
de rara belleza que volvió Río mundialmente conocida como la Ciudad
Maravillosa. Río de Janeiro presenta tres importantes grupos montañosos,
algunos conjuntos de sierras menores y colinas más aisladas en medio de
llanuras rodeadas por estos.
Es la capital del Estado de Río de Janeiro, uno de los componentes de la
Región Sureste de Brasil. Al norte limita con varios municipios del Estado
de Río de Janeiro. Está bañada por el Océano Atlántico al sur, por la
Bahía de Guanabara al este y por la Bahía de Sepetiba al oeste. Sus
fronteras marítimas son más extensas que las terrestres.
Río no depende de las estaciones, ya que el clima es templado todo el año
y sus atracciones pueden apreciarse en cualquier época.
PRINCIPALES ATRACTIVOS

Cristo Redentor - Más que una tarjeta postal, el Cristo Redentor
fue elegido por los habitantes de la ciudad como "La Maravilla
de Río". Y la elección fue merecida. Desde lo alto de sus 38
metros - y de los 710 metros del Morro do Corcovado - el Cristo es
la imagen de la fe y de la simpatía del pueblo carioca. El monumento,
que en 2001 cumplió 70 años, fue inaugurado por Getúlio Vargas y por
el cardenal D. Sebastião Leme el 12 de octubre de 1931, día de Nossa
Senhora Aparecida.
Tren
del Corcovado
- Es imposible imaginar un viaje a Río de Janeiro sin una visita al
Cristo Redentor. Ubicado en lo alto del Morro do Corcovado, el monumento
es la imagen brasileña más conocida en el mundo. Todos los años, más
de 600 mil personas son llevadas al Cristo Redentor por la centenaria
Estrada de Ferro do Corcovado, el paseo turístico más antiguo del
país. Además de deslumbrarse al ver por la ventanillas del tren los
paisajes más bonitos de la Ciudad Maravillosa, el pasajero hace un
paseo a través de la historia de Brasil.
Inaugurado en 1884 por el Emperador D. Pedro II, el Tren del Corcovado
ya ha llevado a Papas, Reyes, Príncipes, Presidentes de la República,
artistas y científicos. Es también un paseo ecológico. El tren atraviesa
la mayor floresta urbana del mundo: el Parque Nacional da Tijuca,
un pedazo de la Floresta Atlántica que se considera un ejemplo de
conservación de la naturaleza. Y quien viaja por la Estrada de Ferro
do Corcovado ayuda a mantener la floresta: El tren es eléctrico y,
por eso, no contamina; además, parte de la recaudación de los billetes
se destina al Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama) para
conservación de la floresta.
Floresta da Tijuca - Ubicada en el corazón de la ciudad, a pocos
minutos de la mayor parte de los barrios de Río, la mayor floresta
urbana del mundo, con cerca de 3.200 hectáreas, tiene la gran ventaja
de mezclar centenas de especies de la fauna y de la flora sólo encontradas
en la Mata Atlántica (muchas en proceso de extinción) La Floresta
da Tijuca posee rincones y atractivos históricos que merecen ser visitados,
como: la Cascatinha, la Capela Mayrink, el Mirante Excelsior, el Barracão,
la Gruta Paulo y Virgínia, el Lago das Fadas, la Vista Chinesa y el
Açude da Solidão, lugares frecuentados por familias enteras los fines
de semana.

Aterro
do Flamengo - Con sus 1.200.000 m² de área verde a la orilla del
mar, el Aterro do Flamengo es el resultado de uno de los más bellos
e importantes proyectos paisajísticos del artista Roberto Burle Max.
Del Aeropuerto Santos Dumont a la Ensenada de Botafogo, el parque
ofrece las más diversas atracciones.
Copacabana
Palace - Uno de los primeros hoteles de la ciudad en ser construido
a la orilla del mar, el Copacabana Palace refleja fielmente la influencia
cultural europea de su época con un estilo refinado de hospedaje.
Inaugurado en 1923, el hotel acabó volviéndose un símbolo de Río,
siendo el preferido de artistas, políticos, ejecutivos, personalidades
internacionales y grandes recepciones. Protegido por el Patrimonio
Histórico (IPHAN)
Forte
de Copacabana - Construido en 1914, con el objetivo de reforzar
la defensa de la Bahía de Guanabara, el Forte de Copacabana ofrece
a sus vivitantes muchas curiosidades y atracciones.
Iglesia
de la Candelaria - Ubicada bien en el murmullo del centro financiero
de la ciudad, en un área rica en espacios culturales, la Iglesia de
la Candelaria impresiona por su imponencia. Construida en el siglo
XVIII, tiene planta de cruz latina, recubrimiento interior de mármol,
fachada de cantería, puertas trabajadas de bronce y en el interior
toda su historia está pintada en murales. Es una de las más bellas
iglesias de todo Río de Janeiro.
Ipanema
- Tal vez todavía más irresistible que la musa que inspiró la
canción "Garota de Ipanema", que la inmortalizó. Ipanema
es, sin duda, un punto de encuentro famoso de Río de Janeiro. Sofisticado
y con una intensa vida nocturna, el barrio es un feliz encuentro de
playa, bares y tiendas comerciales. Atracción permanente durante el
día, la playa también recibe un gran número de frecuentadores durante
la noche.

Jardín Botánico - Un verdadero santuario ecológico. Así puede definirse el
Jardín Botánico de Río de Janeiro, uno de los diez más importantes del
género del mundo, que además de albergar las más raras especies de plantas
de la flora brasileña y de otros países, es una óptima opción de diversión
para niños y adultos y un deleite para aquellos que quieren contemplar la
naturaleza. Protegido por el Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (IPHAN),
por su importancia histórica, cultural, científica y paisajística, él
también fue reconocido internacionalmente como Museo Vivo en el área de la
botánica y definido por la Unesco como una de las reservas de la biosfera.
En sus 194 años de vida es un ejemplo de continuidad en lo que se refiere
a su misión, como área dedicada a la investigación botánica, y
conservación de las colecciones.
Lagoa Rodrigo de Freitas - Rodeada por los más famosos barrios cariocas: Lagoa, Ipanema, Leblon, Gávea y Jardim Botânico, enmarcada por montañas y
abrazada por el Cristo Redentor, la Laguna Rodrigo de Freitas impresiona
por el atardecer y el reflejo dorado en sus aguas plácidas y silenciosas,
convirtiéndose en un gran punto de encuentro, tanto para los cariocas como
para los visitantes. Unida al mar por el canal del Jardín de Alah, entre
Ipanema y Leblon, su paseo marítimo alberga parques, pistas de deportes,
pista de patinaje, helipuerto, pista para caminatas y carrera, ciclovía y
un centro gastronómico distribuido por chiringuitos que ofrecen desde
comida alemana hasta japonesa, además de música en vivo a partir del
anochecer. Eso sin hablar de los paseos en barca de pedales que, los
domingos y festivos, proporcionan al turista una visión única de todo lo
que una de las más bellas tarjetas postales revela.
Maracaná - Entre las maravillas que Río de Janeiro posee, se encuentra uno
de los más importantes patrimonios turísticos y culturales del país: el
Maracaná, el mayor estadio del mundo. En la tierra del fútbol, que hace de
ese deporte su religión, él es considerado por muchos el "Templo de los
Dioses". Fue construido en 1950 para ser sede de la Copa del Mundo, y
proyectado para recibir 166.369 personas. Hoy, después de las reformas,
tiene capacidad para un público de 114.145.

Monasterio de São Bento - Las obras de la Iglesia de Nossa Senhora de
Montserrat y del Monasterio de São Bento fueron iniciadas en 1617,
extendiéndose hasta el año 1669. Sin embargo, un siglo después, se
realizaron muchas reformas con el objetivo de ampliar y restaurar sus
instalaciones. Valió la pena esperar. Considerado monumento mundial por la
Unesco, el Monasterio impresiona por los contrastes del estilo austero de
su fachada. Con frontón triangular y el intrincado trabajo de la talla
dorada del interior de su iglesia. Los trabajos de pintura moderna, las
obras de arte, la concepción de la capillas, el techo de la nave -
remanente del siglo XVIII - y la coral de canto gregoriano hacen que el
Monasterio de São Bento encante a todos aquellos que lo visitan.
Museo de Arte Moderno
- Inaugurado en 1958, el Museo de Arte Moderno tiene
localización privilegiada y mucha historia para contar. Con 130 m de largo
y 25 m de ancho, el edificio está instalado entre jardines en el Aterro do Flamengo junto a la Bahía de Guanabara y bien próximo del centro de la
ciudad. Víctima de un gran incendio en el año 1978, el Museo de Arte
Moderno movilizó la solidaridad de centenas de personas en todo el mundo,
lo que fue fundamental para la recuperación de su sede y de su acervo.
Actualmente, el MAM posee una colección con cerca de 1.700 obras, entre
pinturas, esculturas y grabados de artistas brasileños y extranjeros,
además de una biblioteca especializada en artes y una importante
cinemateca, en donde se realizan las muestras más concurridas de la
ciudad.
Museo Histórico Nacional
- En un bello conjunto arquitectónico, fue creado
en 1922, en el gobierno de Epitácio Pessoa, ese museo posee un acervo de
valor incalculable. El Museo Histórico Nacional ocupa un área de 18 mil m²
y está instalado en tres edificios distintos, de diferentes épocas: la
Casa do Trem, de 1762, el Arsenal Real, de 1822 y el Anexo para los
cuarteles, de 1835. El lugar, antiguamente a la orilla del mar, fue
planeado como punto estratégico de defensa de la ciudad.
Museo Internacional de Arte Naïf - Es en
Río de Janeiro donde está
expuesto el más completo acervo de arte Naïf del mundo. A sólo 50 metros
de la estación del tranvía que lleva al Corcovado, en el Cosme Velho, 8
mil obras de pintores de Brasil y de otros 130 países, producidas a partir
del siglo XV, registran este estilo espontáneo y nada académico de
manifestación artística.
El MIAN guarda también la mayor tela jamás
pintada del género, con 7m x 4m, retratando, de forma original y rara, la
ciudad de Río de Janeiro. Además de poseer un dinámico y variado menú
cultural, que ha atraído a un numeroso público a sus dependencias.
Palácio do Catete - Alberga el Museo de la República. Sede del poder
republicano entre los años 1897 y 1960, el Palacio do Catete tiene la
arquitectura neoclásica con fachada revestida de granito y mármol rosa y
portales enmarcados en mármol blanco. Por allí pasaron nada más que 18
presidentes de la República y tuvieron lugar algunos de los más
importantes acontecimientos de la historia del País, como las decisiones
de participación de Brasil en dos guerras mundiales y el suicidio del
presidente Getúlio Vargas. Transformado en museo tras el cambio de la
Capital Federal a Brasilia, el lugar, además de una intensa agenda
cultural, cuenta, todavía, con librería, bar, restaurante, tienda de
variedades y un bello jardín, ideal para paseos al final de la tarde o
hasta incluso momentos de descanso.

Pão de Açúcar
- Idealizado en 1908 por el ingeniero brasileño Augusto
Ferreira Ramos e inaugurado el día 27 de octubre de 1912, el tranvía del
Pão de Açúcar cumplió 90 años en 2002. Primer teleférico instalado en Brasil
y tercero en el mundo, es uno de los más importantes iconos del turismo carioca, convirtiéndose en una de las primeras marcas registradas de la
ciudad de Río de Janeiro. Desde su inauguración hasta la fecha del
aniversario, el teleférico había transportado 31 millones de turistas.
En
los meses de diciembre, enero, febrero y julio - de alta temporada - la
frecuencia diaria llega a tres mil personas.
Puente
Río Niterói - Entregado al tránsito de vehículos el 5 de marzo de
1974, su verdadero nombre es Puente Presidente Costa e Silva. Es el mayor
puente del mundo en volúmen de obra construida. Tiene 13,9 km de extensión
y 20 m de ancho. El total del área construida es de 210.600 m², cuatro
veces mayor que el área del viaducto de Chillon, en Suiza, la mayor
estructura del género hasta entonces.
Quinta da Boa Vista - El parque forma parte del Solar da Boa Vista,
residencia real y de los emperadores de Brasil de 1822 a 1889, cuando fue
proclamada la República. Posee un área de 155 mil m², ajardinada en 1869
según proyecto del paisajista francés Auguste Glaziou.
El visitante, al
entrar por los portones laterales, recorre la Alameda das Sapucaias,
ladeada por estos árboles y recorre el trazado romántico creado por el
paisajista, que además cuenta con lagos, grutas y rincones en sus jardines
imperiales.
Reserva Ambiental - Barra da Tijuca
- Conocer la Mata Atlántica conservada
en la ciudad maravillosa, además de proporcionar la convivencia directa
con la naturaleza, ofrece baños en cascadas y la oportunidad de apreciar
bellísimos paisajes. Opciones no faltan. Basta ánimo para seguir los
senderos y las instrucciones básicas de seguridad, tales como: nunca
camine solo, vaya acompañado por un guía de turismo especializado en
atractivos naturales; lleve agua y bocadillo en una mochila; use bermudas
y camisetas de algodón, use zapatillas con calcetines o botas para
caminatas; un impermeable, teléfono móvil, linterna, protector solar,
gorra y bolsa de plástico para no dejar basura por el camino son otros
requisitos necesarios; las caminatas deben comenzar por la mañana y es
bueno avisar a donde se va.
Sitio Roberto Burle Max - Uno de los más importantes paisajistas de
nuestro tiempo, Roberto Burle Max dejó un legado de valor incalculable no
sólo para la ciudad y el pueblo carioca sino también para todos aquellos
que aman y luchan por la conservación de la naturaleza. Su sitio, ubicado
en Guaratiba, reúne más de 3.500 especies de plantas, muchas en vías de
extinción, que sumadas a un fabuloso acervo de obras de arte, una
biblioteca con más de 2.500 libros y diversas actividades culturales,
acabaron transformando el lugar en punto de visita obligatorio para niños,
adultos y estudiosos de las más diversas partes del mundo.
Theatro Municipal
- En plena Cinelandia, próximo a la Biblioteca Nacional,
al Museo Nacional de Bellas Artes y al Palacio Pedro Ernesto, el Teatro
Municipal llama la atención no sólo por su concepción arquitectónica como
también por la imponencia de su fachada y la belleza de su interior. Los
materiales nobles empleados en su construcción, como el mármol de Carrara,
de filones de colores, los bronces y los onix, los espejos, el mobiliario,
aliados a pinturas y esculturas, hacen de este teatro, cuya capacidad es
de 2.000 personas, un verdadero templo de la cultura. Y un éxito turístico
tan grande como los espectáculos que en él se realizan.
Río de Janeiro todavía cuenta con innumerables otras atracciones como:
Bondinho de Santa Tereza, Centro Cultural Banco do Brasil, Centro Cultural
Light, Confitería Colombo, Ensenada de Botafogo, Fortaleza de São João,
Gafieira Estudantina, Iglesia Nossa Senhora da Glória do Outeiro, Iglesia
Nossa Senhora de Bonsucesso, Isla de Paquetá, Isla Fiscal e innumerables
playas: Playa da Barra da Tijuca, Playa da Joatinga, Playa de Copacabana,
Playa do Diabo, Playa do Pepê, Playa do Pepino y otras.
Reveillon (Final de año)
- La ciudad de Río de Janeiro es una mezcla de
belleza natural de sus playas y montañas, de la variedad de sus espacios
culturales y de la alegría de su pueblo hospitalario. Una ciudad así sólo
podría tener una de las mayores fiestas de final de año del mundo. En Río,
la celebración del paso de año involucra a toda la ciudad. Habitantes o
visitantes confraternizan contagiados por la misma euforia: estar en Río.
Un espíritu alegre y muy festivo inunda las mentes y los cuerpos que allí
se encuentran. Las personas miran a su alrededor y se sienten especiales
en una ciudad que es única.

Carnaval - Explosión general de la alegría carioca. Una fiesta que reúne
emociones, creatividad, plasticidad, colores, sonidos y mucha fantasía. Es
la mayor manifestación popular del mundo. Registro único de la mezcla que
forma la cultura brasileña. Cuando llega la hora de que todos los
participantes sean personajes de su propia obra, su fantasía, su
argumento, su samba. Así es el carnaval todos los años.

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