|
|


Salvador,
una ciudad de características singulares, que se ha convertido en uno de
los principales destinos turísticos internacionales. Famosa por su
historia, por el legado dejado por pueblos de otros continentes, por la
mezcla cultural; por el sincretismo religioso y por el pueblo acogedor; la
capital bahiana es escenario y objeto de estudio de profesionales de
diversas áreas, desde hace muchos años.
Las calles del Centro Histórico de Salvador transportan el turista a los
orígenes de la historia de Brasil. Profundos conocedores de la cultura
local, los guías turísticos explican como se desarrolló la colonización de
la primera ciudad del país.
Hasta 1763, Salvador fue sede de la capital de la Corona Portuguesa en las
Américas, destacándose, además de ello, como el principal puerto del
hemisferio sur hasta el siglo XVIII.
La naturaleza fue pródiga en la creación de sus bellezas a lo largo de 50
kilómetros de playas y parques ecológicos.
Formado por blancos, negros e indios, su pueblo mestizo es alegre,
creativo, musical, herederos de un rico folclore y manifestaciones
culturales.
La ciudad es considerada la capital cultural del país, cuna de grandes
nombres en las diversas manifestaciones artísticas, con destaque nacional
e internacional.
La actividad cultural y el turismo han sido reconocidos
por el gobierno como importantes generadores de empleo y renta, impulsando
las artes y la preservación de los patrimonios artístico y cultural.
La infraestructura de Salvador está considera como una de las más
completas y modernas de Brasil, principalmente en lo que se refiere a la
red hotelera. En la ciudad se encuentra una gran cantidad de oferta de
camas que garantiza hospedajes para todos los gustos y estándares, desde
los Albergues de Juventud hasta los hoteles más sofisticados, de categoría internacional.
La temperatura es alta casi todo el año. Los meses de junio y agosto son
lluviosos.
PRINCIPALES ATRACTIVOS
Iglesia Nossa Senhora do Rosário "Nuestra Señora del Rosario" sus
obras fueron iniciadas en 1768 y revela la fe y fuerza del negro africano. Los
esclavos decidieron construir su propia iglesia, pero la decadencia de las
minas de oro no permitió que fuese concluida.
Iglesia Nossa Senhora do Carmo - "Nuestra Señora del Carmen" Uno de los
palcos más espectaculares del arte y de la genialidad de Antônio Francisco
Lisboa, Aleijadinho. Las imágenes de San Juan de La Cruz, São Simão Stock
y los Atlantes son atribuidas al artista.
Iglesia São Francisco de Assis - "San Francisco de Asís" Antes de su
construcción existía en el local una tosca capilla dedicada a Nuestra Sra.
Reina de los Ángeles, de la cual San Francisco era devoto. Las obras
comenzaron en 1781, tomando impulso entre 1798 y 1805.
Matriz Nossa Senhora da Assunção (Ravena) - "Nuestra Señora de la
Asunción" Edificación de la primera mitad del siglo XVIII. Pasó por varias
modificaciones hasta llegar a la configuración actual.
Teatro Municipal - Es el segundo teatro más antiguo de Brasil, en pleno
funcionamiento. De excelente acústica, tiene en sus líneas
arquitectónicas, la influencia de los teatros ingleses del reinado de
Elizabeth I. Por eso es conocido también como Teatro Elizabetano.
Museu do Ouro - Auténtico ejemplar de la ruda arquitectura colonial
brasileña del siglo XVIII (1713). Antigua Casa de Intendencia y Fundición
(única construcción con estas características todavía existentes en
Brasil); habiendo funcionado durante algún tiempo como colegio. Posee
exposición permanente de piezas del mobiliario y arte sacra en el piso
superior, que sirvió de residencia para el intendente. El primer piso es
calzado con piedras redondas y guarda piezas relacionadas a la extracción,
proceso de fundición, cuña y control del oro.
Festa do Divino "Fiesta del Divino" Tradición secular con la
participación del Mayordomo y Emperador, que organizan, junto con la
Sociedad del Divino Espíritu Santo, todo el evento. Levantamiento del
mástil y de la bandera, procesiones, distribución del pan y medallas.
Semana Santa - Tradición secular en el municipio, con representación en
vivo de la Pasión y Muerte de Cristo, solemnes liturgias, Vía Sacra de la
Penitencia, Procesión del Encuentro y del Entierro, visita al Sepulcro. El
suave olor de velas quemadas y albahaca, el eco de los pasos y de las
piezas musicales centenarias predominan en las procesiones""
Centro Histórico - Existen personas que piensan que el Centro Histórico de
Salvador se resume al colorido del Pelourinho. Diferente de esto, el área
que lo determina es mucho mayor y comprende los primeros límites de la
ciudad fundada por Thomé de Souza, partiendo de la Plaza Castro Alves
hasta Santo Antonio Além do Carmo. Declarado por la UNESCO como Patrimonio
de la Humanidad, el Centro Histórico de Salvador posee millares de
caserones de los siglos XVI, XVII, y XVIII. Se divide en tres áreas
principales: de la Plaza Municipal al Largo de São Francisco, Pelourinho y
Largo do Carmo, finalizando con Largo de Santo Antonio Além do Carmo.

Al ingresar en el Centro Histórico de Salvador, el visitante no tiene la
exacta noción del majestuoso conjunto arquitectónico con el cual se va a
deparar. Son iglesias y caserones seculares, circundados por una gran
actividad cultural desarrollada en este lugar. Además de esto, en sus
cuestas y calles pavimentadas con piedras rústicas, típicas de la región
(cabeza-de-negro), se encuentran registrados importantes trechos de la
historia brasileña del siglo XVI.
Entre sus atractivos, merecen destaque principal las plazas Municipal y da
Sé, el Elevador Lacerda, la Cámara Municipal, el Palacio Municipal, el
Palacio Rio Branco, la Santa Casa e Iglesia de la Misericordia, el Palacio
Arquiepiscopado, la Catedral Basílica, el Terreiro de Jesus, el Largo do
Cruzeiro de São Francisco, el Pelourinho con sus iglesias, tiendas y
plazas, y finalmente, el Largo do Carmo, donde se encuentran el Fuerte de
Santo Antonio y el gran conjunto religioso formado por la Iglesia y
Convento de Nossa Senhora do Carmo y por la Iglesia de la Orden Tercera do
Carmo.
Cocina Bahiana: Al lado de la música, de la capoeira y de los bloques africanos, la
culinaria también es un ejemplo de la preservación de los orígenes
culturales africanos en Bahía. La moqueca (guiso a base de pescado o
camarón); es uno de los platos principales de la cocina local, siempre
utilizando condimentos fuertes. Los frutos del mar o peces, son cocidos
con aceite de palma (dendé), pimentón, tomate, culantro, cebolla y leche
de coco. Acompañan pirão y harina de yuca con aceite de palma (dendé).
También existe el bobó de camarón (con leche de coco y crema de yuca), el
vatapá (crema hecho con maní), el sarapatel (menudencias de cerdo picados
y cocidos) y el caldo de sururu (molusco tipo lambreta o minimejillón). El
ají, casi siempre fuertísimo, es servido aparte.
Acarajé - Existe hasta guerra entre los manjares bahianos en busca del
"título" de bandeja más frecuentado de Salvador. Actualmente, 4 mil
bahianas producen cerca de 12 millones de aracajés por mes en la ciudad. Este
manjar es un croqueta de frijol-castilla servido con vatapá, camarón frito
y ají. En la preparación, el frijol es lavado para retirar la cáscara,
pasado por un molino de cereales y mezclado con agua, sal y cebolla. Esta
pasta es transformada en croquetas, fritas por cerca de 5 minutos en el
aceite de palma (dendé).
Lambreta - Se trata de una especie de mejillón vendido en varios lugares -
de los quioscos de playa, como aperitivo (en este caso, siempre es
conveniente verificar la higiene del lugar) hasta buenos restaurantes, como
entrada. El consumo es estimulado por dos leyendas: dicen que cura la
resaca y que tienen propiedades afrodisíacas. La preparación es simple.
Limpia de arena y del limo con un cepillo, es llevada para cocinar en una
olla con poca agua, culantro, cebolla, sal y aceite. El caldo es revigorizante. Algunas casas sirven lambreta a la parrilla o con salsas a
base de vino blanco.
Si no existiera nada de atractivo, bastaría la culinaria de Salvador para
ser atrayente al mundo. Pero, no sólo de la tradicional comida bahiana viven
los nativos de Salvador. Por todo el Salvador de Bahía, encontramos
restaurantes de las más diversas y exóticas cocinas internacionales,
atendiendo al más variado paladar, de manera que uno de los buenos
programas de la ciudad es optar por un paseo gastronómico. Son muchas las
opciones de la ciudad y sea cual fuera su elección, será difícil, resistir
a la tentación de deleitarse de los más diferentes sabores ofrecidos en la
ciudad.
Artesanía - Utilizando recursos naturales como materia prima (por ejemplo
la paja, cuero, cerámica, madera, conchas del mar y semillas), los
artefactos más simples tienen un precio más accesible. Muchas piezas son
elaboradas en metales, tales como: oro, plata, bronce y latón. Los más
sofisticados son producidos en piedras preciosas y semipreciosas. Los
inspirados artesanos por lo general, optan como tema por la religiosidad,
expresando en imágenes los santos católicos y del candomblé (Culto
africano). Los amuletos, que revelan el sincretismo de su pueblo, son
explorados a través de las higas, ojo de buey, ajo, trébol de cuatro
hojas, la famosa cinta del señor de Bonfim, entre otros. La naturaleza
también es lapidada en estas piezas y reflejan la flora y fauna locales.
La musicalidad es presentada a través de atabaques, palos de lluvia y
tambores de agua, además del famoso berimbau y tantos otros instrumentos
inusitados. Los artesanos de Salvador, más que artistas, son grandes
inventores. Tienen excelente creatividad y sentido estético. Prueba de
esto, es que la capital bahiana es internacionalmente famosa por la
producción de instrumentos musicales artesanales, capaces de producir
sonidos que son aprovechados por los artistas consagrados de la música de
otros países.
Manifestaciones Populares - Pasadas a través de generaciones, las
manifestaciones populares son un fuerte rasgo cultural de la ciudad de
Salvador. El folclore de la ciudad reúne elementos artísticos hechos del
pueblo para el pueblo, resaltando siempre el carácter de tradición de
estas representaciones, tales como: "capoeira, afoxé, Folia de Reis,
Maculelé y Samba de Rueda".
Carnaval - Como una corriente de la cual nadie quiere escapar, los tríos
eléctricos (camiones con música) atrae a quien esté en Salvador durante el
Carnaval. Los tríos eléctricos, grandes vehículos con amplificadores de
sonido que sirven de palco ambulante, recorren tres circuitos oficiales.
Atrás de ellos, más de dos millones de carnavalescos los siguen por 25 km
de calles y avenidas. El "Osmar" va desde Campo Grande hasta la Plaza
Castro Alves, en el Centro de la ciudad; el "Dodô", desde el
Farol da Barra hasta Ondina, en la orilla; y el "Batatinha", en el Pelourinho.
El primero es el más antiguo y donde suceden los desfiles de los grupos
más tradicionales del evento desde temprano. En el Dodô, donde están los
camarotes de artistas famosos, la fiesta comienza a ser más animada al
final de la tarde y sigue hasta la madrugada. Existen dos maneras de
participar de los dos primeros circuitos, los principales: comprar el
abadá (kit con camiseta y pulsera de identificación) de un grupo y danzar
con seguridad dentro del cordón de aislamiento del trío eléctrico o no
gastar nada y estar fuera del cordón; con poco confort y alto riesgo de
ser asaltado.
Desde la década de 1980, los tríos eléctricos se unieron al axé music,
género que une la música pop y el frevo, con influencias de los grupos
africanos y afoxés. En Bahía, existen por lo menos 50 tríos eléctricos.
Solamente en Salvador, existen más de 70 grupos, entre los oficiales y los
independientes.
Playas:
La orilla del mar de Salvador es una de las mayores de Brasil. Son 50
kilómetros de playas distribuidas entre la ciudad alta y la ciudad baja,
desde Inema, en el suburbio ferroviario hasta la Playa do Flamengo, en el
extremo opuesto de la ciudad. Mientras que las playas de la ciudad baja
son bañadas por las aguas de la Bahía de Todos los Santos - la más extensa
del país, con 1052 kilómetros de espejo de agua - las playas de la ciudad
alta, del Farol da Barra, hasta Flamengo, son bañadas por el Océano
Atlántico. La excepción es el Porto da Barra, única playa de la ciudad
alta que se encuentra en la Bahía de Todos los Santos.
Esta diferencia hace con que las playas de la capital tengan una gran
diversidad ecológica. Variando desde ensenadas tranquilas, ideales para la
práctica da natación, deportes a vela, buceo y pesca submarina, hasta las
de mar abierto y fuertes olas, muy solicitadas por los surfistas. Existen
inclusive las playas cercadas por arrecifes, que forman piscinas naturales
de piedra y son ideales para los niños, además de los cocoteros,
vegetación rastrera y dunas.
Iglesias:

Igreja da Ajuda - Fundada por los jesuitas que llegaron con Tomé de Souza
en el siglo XVI. Demolida y reconstruida en el lado opuesto de la calle en
el siglo XX, es una de las más antiguas de Salvador. Actualmente presenta
tratamiento de fachada neo-romántica.
Igreja da Ascensão do Senhor - Construida en 1975, se escapa de los
estándares convencionales de las iglesias de Salvador. En ella todo
prácticamente lleva el número 12, como homenaje a los 12 apóstoles de
Cristo. La cubierta es formada por 12 "pétalos" de concreto y los 12
bancos están colocados en fila, en el subterráneo existe incluso una
mini-iglesia, donde están ubicadas las instalaciones del bautisterio y la
sacristía.
Igreja da Ordem Terceira de São Domingos - Iniciada en 1731 y concluida
seis años después, posee fachada en estilo rococó y tallado actual
neoclásico. La planta es típica de las iglesias del inicio del siglo XVIII,
con corredores laterales y tribunas sobrepuestas. El techo de la nave en
concepción ilusionista y los paneles del Salón Noble es atribuido a José
Joaquim da Rocha, siendo los azulejos de la Capilla Mayor retratos de
Santo Domingo.
Capela de Nossa Senhora da Penha - Situada en el Estuario de Iguape, la
capilla principal y la nave son revestidas completamente de azulejos tipo "espiga".
Perteneciente a mediados del siglo XVII.
Casa dos Padres - Itacaré - Construida sobre sótano alto por los jesuitas
en el inicio del siglo XVIII. El tejado es a cuatro aguas, con terminación
beira-saveiro.
Está prácticamente en ruinas con tejado ya derribado.
Catedral Basílica - Fue construida en el siglo XVII, con materiales tales
como: oro, mármol, madera de jacarandá y marfil de tortuga.
Es una Iglesia
que mezcla los estilos barroco y rococó.
Igreja do Nosso Senhor do Bonfim - Construida sobre una colina a mediados
del siglo XVIII -1745 / 1772, se destaca la imagen del Señor del Bonfim,
crucifijo de ébano con adornos de plata. Gran devoción del pueblo baiano.
Igreja e Convento de São Francisco - En 1587 llegaron a Salvador
los primeros franciscanos y el convento comenzó a ser construido un siglo
después. Construida por los frailes franciscanos con inicio en el siglo
XVIII - 1708. Una de las mayores expresiones del barroco en el Brasil, con
retablos recubiertos de pan de oro. Destaque para la imagen de São Pedro
de Alcántara, atribuida a Manoel Inácio da Costa. Una de las más ricas y
espectaculares iglesias de Brasil. Las obras de la iglesia fueron
iniciadas en la primera mitad del siglo XVIII.
La fachada barroca es de 1723. Los paneles de azulejos portugueses, que
reproducen la leyenda del nacimiento de San Francisco y su renuncia a los
bienes materiales, también son barrocos. La nave central, cortada por otra
menor, forma la cruz del Señor. Las pinturas tienen formas de estrellas,
hexágonos y octógonos y exaltan la imagen de "Nossa Senhora". En la
sacristía, se encuentran reunidos 18 paneles pintadas al óleo, sobre la
vida de San Francisco. Los dos púlpitos laterales son tallados con hojas
de parra, pájaros y frutos cogidos por niños y recubiertos de oro.
Fuertes:
Forte de Santo Antonio da Barra - Este fuerte, perteneciente a la Marina
de Brasil, está ubicado en la entrada norte de la Bahía de Todos los
Santos. Esta fortificación fue iniciada por el primer donatario de la
Capitanía de Bahía, Francisco Pereira Coutinho, en 1536, teniendo
originalmente forma de torre con diez lados.
Forte de Monte Serrat - Este fuerte del Ejército es considerado, por su
forma armoniosa, la más bella construcción militar del período colonial
brasileño. Fue construido a partir de 1583, en una posición estratégica en
lo alto de la punta más avanzada de la península con vistas sobre el
puerto de la ciudad. Concluido en 1742, sin modificaciones en su planta
original, permanece hasta la actualidad con una casa de comando flanqueando
las murallas de bastiones redondos, contando con una batería de nueve
cañones.

Museos:
Museu Carlos Costa Pinto - Revela la intimidad de las ricas familias de
los siglos XVIII y XIX.
La colección particular de Costa Pinto dio origen
a las 23 salas de exposición de arte decorativa y pintura. El acervo
cuenta con colecciones de platería, orfebrería, porcelana china y europea,
cristales, mobiliario, pinturas (en especial las de Presciliano Silva y
Alberto Valença, grandes pintores bahianos), trabajos en marfil, opalina,
bronce y laca china.
Las joyas de oro y la colección de 27 adornos de
plata son las piezas más preciosas de todo el acervo.
Museu de Arte Sacra de UFBA - Inaugurado el 10 de agosto de 1959, se
encuentra ubicado en el Convento de Santa Tereza, uno de los más notables
conjuntos arquitectónicos del período del siglo XVII. Obra de los
Carmelitas Descalzos.
Su acervo está compuesto por colecciones de
esculturas en madera, alabastro, barro y marfil y orfebrería, entre las
cuales se destaca una custodia en plata dorada, adornada con más de 400
piedras preciosas y semipreciosas.
Museu de Arte da Bahia - Más antiguo museo del estado, fundado en 1918,
funciona hoy en el Solar Cerqueira Lima. Se destacan en el acervo,
esculturas en madera, barro y marfil, pinturas en azulejos y platerías de
los siglos XVII, XVIII y XIX; así como, piezas del mobiliario bahiano del
mismo período.
Museo Abelardo Rodrigues - Piezas de arte sacra, erudita y popular, con
obras del siglo XVI al XIX y exposiciones temporales con temas
relacionados a las características del acervo.
El museo se encuentra en el
piso noble del Solar Ferrão, valiosa construcción de la arquitectura civil
del período colonial. Una de las mayores colecciones particulares de arte
sacra del Brasil: 808 piezas entre imágenes, pinturas, oratorios, altares,
crucifijo de los siglos XVII al XIX.
Compras:
Artesanía y souvenirs:
Instituto Mauá - Largo do Porto da Barra, 2 (Porto da Barra), R. Gregório
de Mattos, 27 (Pelourinho) y Mercado Modelo - Plaza Visconde De Cairu
(Ciudad Baja)
Berimbaus y atabaques profesionales:
Mestre Lua - R. Frei Vicente, 19 (Pelourinho), Mestre Olavo da Paixão -
quiosco frente al Mercado Modelo.
Antigüedades:
Casa Moreira - Ladeira da Praça, 1 (Centro), Rua Rui Barbosa, 51 (Centro)
y Casa San Martin - Rua Rui Barbosa, 69 (centro).
Tabaco de San Félix y Cachoeira:
Tabacaria Rosa do Prado - Rua Inácio Acciole, 5 (Pelourinho)."
|
Hoteles |